Territorio Havaianas
Compártelo:

¿QUÉ DEBES SABER ANTES DE VIAJAR A FILIPINAS?

La primera vez que fui a Filipinas no tenía una idea preconcebida de lo que me iba a encontrar. Había oído cosas, me habían contado historias, pero no tenía elaborado un escenario en mi cabeza de cómo iba a ser el destino que me esperaba. Con los lugares que vas a visitar ocurre como con las películas o las series que quieres ver, que mucha información puede crear expectativas que tergiversan lo que estás a punto de experimentar por ti mismo. Así que me lancé a la aventura sin teclear en mi ordenador las palabras Filipinas, Manila o isla de Palawan, que era mi meta final.

Este acto, que 'a priori' suena aventurero, alocado y libre, no deja de ser un anacronismo en los tiempos digitales que vivimos. Porque si vas un poco informado te vas a maravillar igual que si no lees nada al respecto, pero además podrás sacar más partido a tu viaje y te ahorrarás mucho tiempo perdido y algún que otro sustillo. Así que, si estás pensando volar hasta allí, te recomendamos que le eches un vistazo a estos once consejos que te ayudarán a sacarle el máximo partido a tu viaje.

1. Consulta el calendario

Lo peor que te puede pasar es que empieces tus vacaciones con un tifón. Mal. Así que apunta: la mejor época para viajar es en lo que denominan 'la estación seca', es decir de noviembre a abril.

2. No te pierdas Manila

Te dirán que es ruidosa, que es caótica, que es gris.., pero una vez que entres en la locura diaria de esta megalópolis aprenderás a amarla con sus atascos infinitos, sus centros comerciales inabarcables y sus mercados callejeros. Y por supuesto, la riqueza histórica y colonial de Intramuros, esa Manila que respira un pasado español.

3. Salta de una isla a otra

En Filipinas hay más de siete mil islas. Sí, has leído bien: 7.107 para ser exactos. Y eso sin contar las que aparecen y desaparecen con el capricho de las mareas. Esos fenómenos naturales que suenan a leyenda fantástica ocurren y, de pronto, te puedes ver cenando en un islote de arena que en unas horas habrá sido devorado por el mar. 

El 'island hopping' es una actividad que consiste en saltar de una isla a otra en Bangka, esas barcazas de bambú que te convertirán en un intrépido navegante. 

4. Visita el cielo en la tierra

A mediados de los 90 circulaba una leyenda entre los mochileros que recorrían Asía en busca del paraíso perfecto, el sueño utópico de todo aventurero. Algunos intentaban encontrarlo en Camboya, otros en Indonesia o Laos. Yo os aseguro que está en Filipinas y se llama El Nido. Se sitúa al norte de la isla de Palawan y su nombre ya invita a quedarse y crear tu hogar.

5. Disfruta de la superficie

Cuando las playas que vas a visitar tienen nombres como 'Secret beach' o 'Hidden beach', ya sabes que lo que te espera son lugares recónditos y poco frecuentados. Una ruta perfecta incluiría además la interminable playa de Nacpan, la enigmática 'Snake beach' y el binomio 'Small y Big Lagoon'. Y por supuesto, una vuelta por la isla de Coron es innegociable.

6. Y descubre el fondo marino

Si Filipinas es un regalo para la vista (playas de arena blanca, vegetación frondosa, paisajes de roca kárstica...) lo mejor está en lo que no se ve. Pero para eso vas a tener que ponerte unas gafas y un tubo: aguas cristalinas, increíbles corales, fauna marina que solo has visto en documentales... Este es uno de los pocos lugares donde puedes bucear entre bancos de peces interminable y sumergirte en lagunas que maridan agua salada del mar y dulce de manantial. Un lugar en el que dormitan barcos de la II Guerra Mundial. El mundo de Nemo a tu alcance.

7. La sonrisa como idioma universal

Los Filipinos hablan tagalo, la mayoría se defiende en inglés y algunos chapurrean español. Pero el idioma que más se usa es el de la sonrisa: son un pueblo afable, simpático y muy receptivo con los visitantes, así que todo es sencillo para el turista. Además nunca le dicen que no a un selfie: ¡aprovecha para hacerte una buena galería que te de muchos 'likes'!

8. Prueba el 'balut' (si te atreves)

La gastronomía filipina es rica y variada, aunque también es una gran desconocida. El arroz está siempre presente, la herencia española se traduce en algunos platos del menú (adobo, chicharrón, lechón...), y por supuesto la cocina asiática está muy presente. Si un día te levantas valiente, prueba el 'balut', una 'delicatessen local' con alto contenido proteínico y gran valor vigorizante solo apta para paladares extremos. Te podríamos decir que es un huevo de pato ya fertilizado con su embrión dentro, pero tal vez eso te quitará las ganas de probarlo...

9. ¡Para ese taxi!

Para moverte rápido sobre la superficie lo mejor son el Trycele y los Jeepneys, esos vehículos que elevan el 'tunning' a la categoría de arte. Coge uno comunitario y socializa.

10. Vive la Navidad

Sí, es verdad, suena raro, y más cuando estás a 35 grados y con un calor que derrite los bombones, pero en Filipinas el 80% del año es Navidad. Les encanta la decoración, los árboles, las luces, los renos, los señores barrigones de barba blanca y los regalos.

11. No te vayas sin pasar por un karaoke

No nos extrañaría que una de las primera palabras que aprende a decir un bebé filipino sea karaoke, porque este hobby está tan extendido que raro es encontrar un poblado que no tenga el suyo. Ellos se lo toman muy en serio y tienen un especial gusto por los 'baladones' de amor. Entra en uno, elige tu canción favorita porque seguro que está por rara que sea, y siéntete una estrella durante 4 minutos.
Fotos de André Carvalho.

Post relacionados